Hoy en día el sindicalismo en Venezuela tiene en
los venezolanos un mal sabor. A que me refiero, desde hace mucho tiempo la
imagen de estas organizaciones está relacionada a cosas como; ausentismo laboral
por abuso del fuero sindical, corrupción, perpetuación en los cargos, ligarse o
alinearse en un partido político para fraternizar con el patrono, entre muchas
otras cosas. Por ello el título de esta entrada; “Aprendiendo a ser
Sindicalista en esta época”. Una época donde el movimiento sindical está muy fraccionado,
donde se debe conquistar de nuevo la confianza de nuestros agremiados y donde
debemos respetar el pensamiento de otros para unirnos y de esa forma, formar
musculo para enfrentar al patrono con mucha más fuerza y perseverancia.
En mi opinión se aprende a ser sindicalista
oyendo la experiencia que tienen aquellos que llevan años en este trabajo, y léase
bien trabajo. Porque el sindicalismo es un trabajo (que incluso puede llegar a
ser ingrato); defender los derechos de los trabajadores es loable y cuando
hablo de derechos no solo me refiero a las remuneraciones salariales, también me
refiero al ámbito social del trabajo y a las condiciones del empleo en sí. Se
aprende leyendo, estudiando, involucrándose y viviendo día a día esta labor titánica
de negociar y dialogar con quienes no cumplen los convenios, los acuerdos o
leyes todos los días.
